Tengo el corazón agujereado,
por espinas que me han ido clavando mujeres que estuvieron a mi lado.
Me sentí vacío cuando te tuve,
aún estando contigo solitario anduve.
Siendo amigos el amor todavía sube,
y actuando como desconocidos me detuve.
En ocasiones fui perverso, lo sé,
pero sé que mi amor por ti iluminó más que el sol al universo,
Y que verso a verso,
es la única manera de hablar con alguien que me entiende sobre lo que pienso.
No se ama verdaderamente sino cuando se ama sin razón,
No hacemos caso a nuestra mente,
sólo a los impulsos de los latidos de nuestro corazón.
A la mujer de mis sueños no consigo verle la cara,
para reconocerla en la vida real,
pero sé que eres tú, mama.
El odio apaga el fuego de la pasión y el amor enciende
de veras, verás, de igual modo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras
estando a tu vera reconozco que el amor es ciego, y que tengo ceguera,
y que el amor no es eterno, pues aprovecho todo el tiempo que lo tenga mientras pueda.
Juan Vicente Galvañ.
TÚ... Cuando te fuiste tu corazón me lo dejaste abierto; sin embargo, cuando entré todo estaba desierto. Tus sonrisas, tus lágrimas; todo se había ido. Era como si tú nunca hubieses existido. Busqué por ríos, busqué por mares; pero de nada sirvieron mis andares. Cuando ya no pude más y desesperé en el fondo de mi corazón te encontré. ¡Habías estado ahí cada día! Pero yo, ¡yo tanto te quería! Por favor, nunca jamás me vuelvas a abandonar, porque en mi corazón se formará un vacío que nadie podrá anular. Estela Santos.













